A diez años de los sucesos acaecidos los días de diciembre de 2001, la TV Pública Argentina presentó un programa especial basado en material de archivo y testimonios que tienen por objetivo repensar y hacer memoria sobre nuestra historia reciente.
El documental fue producido en forma íntegra por Canal 7.
Con aires de payador Entro en su casa, señora, Con la guitarra cantora Templada por mi fervor. Cada clavija una flor Y cada cuerda cantora Una pulsación sonora Que restalla con amor Para vibrar en su honor, Mi dignísima señora.
II No se acostumbra actualmente Este estilo de canción. Se fue con la tradición El payador elocuente. Pero siento de repente Que en esta noble ocasión Debo hacer una excepción Para cantar gentilmente Mis décimas oferentes Que dedico a Eva Perón.
III Mas debo con su licencia O tal vez con su perdón Reandar la improvisación Y borrar mi inexperiencia. Cegado por la impaciencia Cometí la incorrección De hacer la salutación Olvidando en mi imprudencia De festejar la presencia Del general Juan perón.
IV Él es el verbo mayor Y usted la mayor templanza: Él es la punta de lanza Y usted la punta de amor. Él es grito de honor Que hasta el deber nos alcanza Y usted la mano que amansa Cuando castiga el dolor. Él es el gran sembrador Y usted la gran esperanza.
V Él es el gran constructor De la patria liberada Y usted la descamisada Que se juega con valor. Los dos, uncidos de amor Son vanguardia en la cruzada. Las masas emocionadas Al brillo de ese fervor Han jurado con honor Morir en esa patriada.
VI En estilo payador Canté en su casa, señora, Con la guitarra sonora Templada para su honor. Perdóneme si al favor De su mano acogedora Mi pobre musa cantora No supo cantar mejor Al estallar con amor En esta casa, señora.
Homero Manzi
Eva
I
Calle Florida, túnel de flores podridas. Y el pobrerío se quedó sin madre llorando entre faroles sin crespones. Llorando en cueros, para siempre, solos. Sombríos machos de corbata negra sufrían rencorosos por decreto y el órgano por Radio del Estado hizo durar a Dios un mes o dos. Buenos Aires de niebla y de silencio. El Barrio Norte tras las celosías encargaba a París rayos de sol. La cola interminable para verla y los que maldecían por si acaso no vayan esos cabecitas negras a bienaventurar a una cualquiera.
Flores podridas para Cleopatra. Y los grasitas con el corazón rajado, rajado en serio. Huérfanos. Silencio. Calles de invierno donde nadie pregona El Líder, Democracia, La Razón. Y Antonio Tormo calla “amémonos”. Un vendaval de luto obligatorio. Escarapelas con coágulos negros. El siglo nunca vio muerte más muerte. Pobrecitos rubíes, esmeraldas, visones ofrendados por el pueblo, sandalias de oro, sedas virreinales, vacías, arrumbadas en la noche. Y el odio entre paréntesis, rumiando venganza en sótanos y con picana.
Y el amor y el dolor que eran de veras gimiendo en el cordón de la vereda. Lágrimas enjuagadas con harapos, Madrecita de los Desamparados. Silencio, que hasta el tango se murió. Orden de arriba y lágrimas de abajo. En plena juventud. No somos nada. No somos nada más que un gran castigo. Se pintó la República de negro mientras te maquillaban y enlodaban. En los altares populares, santa. Hiena de hielo para los gorilas pero eso sí, solísima en la muerte. Y el pueblo que lloraba para siempre sin prever tu atroz peregrinaje. Con mis ojos la vi, no me vendieron esta leyenda, ni me la robaron.
Días de julio del 52 ¿Qué importa dónde estaba yo?
II
No descanses en paz, alza los brazos, no para el día del renunciamiento sino para juntarte a las mujeres con tu bandera redentora lavada en pólvora, resucitando.
No sé quién fuiste, pero te jugaste. Torciste el Riachuelo a Plaza de Mayo, metiste a las mujeres en la historia de prepo, arrebatando los micrófonos, repartiendo venganzas y limosnas. Bruta como un diamante en un chiquero ¿Quién va a tirarte la última piedra?
Quizás un día nos juntemos para invocar tu insólito coraje. Todas, las contreras, las idólatras, las madres incesantes, las rameras, las que te amaron, las que te maldijeron, las que obedientes tiran hijos a la basura de la guerra, todas las que ahora en el mundo fraternizan sublevándose contra la aniquilación. Cuando los buitres te dejen tranquila y huyas de las estampas y el ultraje empezaremos a saber quién fuiste. Con látigo y sumisa, pasiva y compasiva, única reina que tuvimos, loca que arrebató el poder a los soldados. Cuando juntas las reas y las monjas y las violadas en los teleteatros y las que callan pero no consienten arrebatemos la liberación para no naufragar en espejitos ni bañarnos para los ejecutivos. Cuando hagamos escándalo y justicia el tiempo habrá pasado en limpio tu prepotencia y tu martirio, hermana. Tener agallas, como vos tuviste, fanática, leal, desenfrenada en el candor de la beneficencia pero la única que se dio el lujo de coronarse por los sumergidos. Agallas para hacer de nuevo el mundo. Tener agallas para gritar basta aunque nos amordacen con cañones.
María Elena Walsh
En la muerte de Eva Perón
Hoy que entre paños funerarios llega la noche al sol, la soledad al día, y de rodillas la melancolía toda mi patria en lágrimas anega; mientras, rota su alma, el pueblo ruega por quien fue la mitad de su alegría y en túmulos de flores aún porfía en negarla a la muerte dura y ciega; ¡canta, corazón mío, sobre el llanto y haz del quebranto sangre de mi pluma tú que entre tantos la quisiste tanto; cercena tu dolor, calla tu queja, que ya la luna tramontó y hoy suma su resplandor al sol con que nos deja!
José María Castiñeira de Dios
Serenata de la muerte de Eva
Toquen suave, muchachos, ¡porque se siente enferma! Tiene la frente pálida, y hoy ha tenido fiebre. Se desgajó en la lucha. Miró al azul su flecha y estuvo en la contienda del amor, con su gente. Toquen suave muchachos… que esta noche la velan con su oración de siglos, con su oración de siempre, los duendes de los sueños que habitaron la tierra, y hoy es noche en que todo se ha llenado de duendes.
¡Toquen suave, muchachos! No se olviden que duerme, se han callado los astros y el reloj no nos miente: las ocho y veinticinco de la cita en horario, la viajera ha venido, la historia se detiene
¡Toquen suave, muchachos! La serenata tiembla frente al balcón en alto donde la hermana duerme. Tiene un suspiro tenue que se anuda en la trenza. Le dice adiós un pájaro. Juan la besa en la frente. Toquen suave, muchachos, que el silencio nos duela, cómo duelen las cosas que se van y no vuelven. Pero Ella vuelve siempre, y ha de volver inmensa cuando Juan, una tarde de mayo, nos regrese…
¡Toquen suave, muchachos! No se olviden que duerme. Se han callado los astros.
La vida se detiene.
Cátulo Castillo
La descamisada
Soy la mujer argentina, la que nunca se doblega, y la que siempre se juega por Evita y por Perón.
Yo soy la descamisada, a la que al fin se le escucha, la que trabaja y que lucha para el bien de la Nación.
La que mañana en las urnas hará valer sus ideales, para que sigan triunfales las obras del General.
Yo soy la descamisada surgida del peronismo, que ostenta el Justicialismo como emblema nacional.
Soy la mujer argentina, que el 17 de octubre, la que de orgullo se cubre porque es grande mi Nación.
Yo soy la descamisada, que si es necesario un día, hasta la vida daría por Evita y por Perón.
Los sacerdotes Alfredo Leaden, Pedro Duffau y Alfredo Kell, y los seminaristas Salvador Barbeito y Emilio Barletti de la orden de los Palotinos fueron asesinados a tiros en la madrugada del 4 de julio de 1976 en la Parroquia de San Patricio del barrio de Belgrano.
Los padres predicaban en contra de la violencia, la injusticia social y las violaciones a los derechos humanos frente a una feligresía conservadora.
Horas después a su muerte, sus cuerpos fueron encontrados por personas que ingresaron a la parroquia. En las paredes y la alfombra había inscripciones que decían: “Así vengamos a nuestros compañeros de Coordinación Federal” y “Esto les pasa por envenenar la mente de la juventud“. (Fuente: Nunca Más)
Iglesia de San Patricio
En 2008 se hizo el documental La masacre de San Patricio, dirigido por Juan Pablo Young y Pablo Zubizarreta, basado en el libro -publicado en 1986- del periodista Eduardo Kimel quien investigó los hechos y denunció a un sector de la justicia y a la iglesia Católica por encubrimiento. Por ésto, el periodista fue denunciado por injurias y condenado a prisión. Esto derivó en denuncias de organizaciones de derechos humanos y terminó con la sanción de la Ley Kimel, a partir del proyecto de ley despenalizando las calumnias e injurias presentado por la Presidente Cristina Fernández de Kirchner en 2009. La Ley Kimel se sancionó el 18 de noviembre de ese año.
Con motivo de cumplirse el 83º aniversario del nacimiento del Che Guevara, se desarrolla en Rosario, su ciudad natal, una serie de actividades y eventos con el fin de homenajear su vida y obra.
Esta ciudad es sede del Primer Coloquio Internacional de América Latina y el Caribe en el cual personalidades de la política, la historia y la cultura debatirán sobre el período que abarca la etapa de las revoluciones por la independencia hasta la integración emancipadora. Este coloquio, iniciado en el día de hoy se extenderá hasta el 17 de este mes.
Darío Maiorana, rector de la Universidad Nacional de Rosario, señaló:
Se ha tomado la iniciativa de promover la ciudad dónde nació el líder revolucionario argentino-cubano y, fundamentalmente, para profundizar nuestro conocimiento sobre el pasado y el presente de América Latina y el Caribe.
Y agregó:
Se trata de participar en una discusión entre académicos, militantes de organizaciones sociales y referentes con responsabilidades de Gobierno con miras a construir un espacio de intercambio productivo, respetando la pluralidad de miradas, exigiendo rigurosidad en el pensamiento, potenciando el análisis crítico y estimulando el diálogo solidario entre los participantes.
Además del coloquio se realizó un acto en la Plaza del Che, con la presencia del embajador de Cuba en la Argentina, Jorge Lamadrid, y se presentó el Circuito del Che que se trata de un recorrido turístico por su lugar de nacimiento. Este circuito fue creado por el Ente Turístico Rosario (ETUR). Desde ese organismo se hizo referencia a que
La convocatoria incluye la instauración como lugar histórico del sitio donde se obtuvo la primera fotografía de Guevara [y que] allí se ubicará una réplica del banco donde aquella antigua imagen lo exhibe en brazos de sus padres.
Mañana miércoles, a las 17:30 hs., se inaugurará una muestra de fotografías en la Secretaría de Cultura Provincial. La mayor parte de estas fotos son inéditas y muestran la infancia y adolescencia del Che junto a sus familiares y amigos.
Por otra parte, en Cuba se publicó hoy un libro titulado Diario de un combatiente. El mismo es una recopilación de escritos inéditos del Che en las que narra diversas anécdotas vividas durante su campaña en Cuba.
En relación a este libro, la viuda de Guevara dijo:
Nuestro propósito es dar a conocer su obra, su pensamiento, su vida para que el pueblo cubano y el mundo en general (…) lo conozca tal y como era.
Poema al Che, de Julio Cortázar
Yo tuve un hermano: el Che
Yo tuve un hermano.
No nos vinos nunca pero no importaba.
Yo tuve un hermano que iba por los montes mientras yo dormía. Lo quise a mi modo, le tomé su voz libre como el agua, caminé de a ratos cerca de su sombra.
No nos vimos nunca pero no importaba, mi hermano despierto mientras yo dormía, mi hermano mostrándome detrás de la noche su estrella elegida.