Un poema del gran poeta platense Gustavo Caso Rosendi
Un poema del gran poeta platense Gustavo Caso Rosendi

Martín Raninqueo es poeta y músico. Algunos de sus libros publicados son El viento también recuerda: Antología de escritores ex combatientes de Malvinas, Poemas al flautista y otros poemas y canciones, y Haikus de la guerra, este último libro ilustrado por Julieta Warman.
Ha grabado discos con temas de su autoría como Después del incendio, Ffff… y Gorrión criollo.
Hoy, a las 11 hs. se inauguró la muestra Haikus de la guerra que presenta los poemas de su libro y las xilografías de Julieta Warman en el Centro Cultural Islas Malvinas de la ciudad de La Plata ( C. C. Malvinas 19 y 51)
Tras la bruma
los niños que fuimos
nos están gritando: adiós
Martín Raninqueo
Poema Rojo
No, no era la respiración del sol
color manzana purpurando el monte.
No eran pétalos de claveles rojos
que algún dios irradiaba desde el cielo
sobre la untuosa espera de la turba.
Tampoco era la luz de Marte dando
pinceladas en la tela de nieve.
No era el diablo arrojando una copa
de vino tinto en una boca de tierra.
Poetas, era sangre de un soldado
en las islas de la niebla.
Martín Raninqueo
En: Poemas al flautista y otros poemas y canciones, 2003
Más información en:
Martín Raninqueo. Blog
MARTÍN RANINQUEO: Sábalo y otrospoemas. En: Poesía La Plata
Duizeide, Juan Bautista. Poesía y guerra. En: Sudestada Nº 107, abril 2012
Año 1982. Dictadura, Guerra de Malvinas e hipocrecía imperante… Charly escribió No bombardeen Buenos Aires
No bombardeen Buenos Aires,
no nos podemos defender.
Los pibes de mi barrio se escondieron en los caños,
espían al cielo,
usan cascos, curten mambos,
escuchando a Clash.
Estoy temiendo al rubio ahora,
no se a quién temeré después.
Terror y desconfianza por los juegos,
por las transas, por las canas,
por las panzas, por las ansias,
por las rancias, cunas de poder,
cunas de poder.
Si querés escucharé a la B.B.C.
aunque quieras que lo hagamos de noche
y si quieres darme un beso alguna vez
es posible que me suba a tu coche.
Pero no bombardeen Busnos Aires.
No quiero el mundo de Cinzano,
no tengo que perder la fe,
quiero treparte pero no pasa nada,
ni siquiera puedo comerme un bife y sentirme bien.
Los ghurkas siguen avanzando,
los viejos siguen en T.V.,
los jefes de los chicos
toman whisky con los ricos
mientras los obreros hacen masa
en la Plaza como aquella vez,
como aquella vez.
Si querés escucharé a la B.B.C.
aunque quieras que lo hagamos de noche
y si quieres darme un beso alguna vez
es posible que me suba a tu coche.
¡Pero no bombardeen Barrio Norte!