Tu me quieres blanca, de Alfonsina Storni. Realización de Canal Encuentro

Tú me quieres alba,
me quieres de espumas,
me quieres de nácar.
Que sea azucena
sobre todas, casta.
De perfume tenue.
corola cerrada

Ni un rayo de luna
filtrado me haya.
Ni una margarita
se diga mi hermana;
tú me quieres blanca,
tú me quieres nívea,
tú me quieres casta.

Tú que hubiste todas
las copas a mano,
de frutos y mieles
los labios morados.
Tú, que en el banquete
cubierto de pámpanos
dejaste las carnes
festejando a Baco.
Tú, que en los jardines
negros del Engaño
vestido de rojo
corriste al Estrago.

Tú, que el esqueleto
conservas intacto
no sé todavía
por cuáles milagros,
me pretendes blanca
(Dios te lo perdone)
me pretendes casta
(Dios te lo perdone)
me pretendes alba.

Huye hacia los bosques,
vete a la montaña;
límpiate la boca;
vive en las cabañas;
toca con las manos
la tierra mojada;
alimenta el cuerpo
con raíz amarga;
bebe de las rocas;
duerme sobre escarcha;
renueva tejidos
con salitre y agua;
habla con los pájaros
y levántate al alba.
Y cuando las carnes
te sean tornadas,
y cuando hayas puesto
en ellas el alma
que por las alcobas
se quedó enredada,
entonces, buen hombre,
preténdeme blanca,
preténdeme nívea,
preténdeme casta.

Alfonsina Storni

De: El dulce daño, 1918

Sobre la idea de este poema, Alfonsina escribió la obra teatral El amo del mundo que se estrenó el 10 de marzo de 1927 en el Teatro Cervantes a cargo de la companía de Alejandro Flores y Fanny Bena.

En la antología poética publicada por el Centro Editor de América Latina se señala que

la obra despertó bastante expectativa en el ambiente intelectual y la premier contó con la presencia del presidente Alvear.

Permaneció poco tiempo en cartel y fue resistida por el sector recalcitrante de la crítica.

El amo del mundo estuvo en cartel sólo tres días y fue levantada. La temática feminista de la obra no fue comprendida y generó críticas durísimas.

En 2008, al cumplirse los 70 años de la muerte de Alfonsina, el dramaturgo Alberto Wainer presentó La obra desaparecida en el Teatro Nacional Cervantes, basada en El amo del mundo, de Alfonsina Storni.

Dice Wainer:

Partiendo del AMO DEL MUNDO de ALFONSINA STORNI, obra estrenada en 1927 en el Teatro Nacional Cervantes, y bajada de cartel a los pocos dias, por la incomprension de la critica y del medio intelectual de la época que no vió con buenos ojos que una poeta popular y defensora de los derechos de la mujer acceda a los escenarios, presentamos un encuentro en teatro semimontado con una obra desaparecida, olvidada de una dramaturga que no la dejaron ser, a 70 años de su muerte. (Ver: Expectativa Teatral)

Esta obra fue dirigida por Rubén Ballester y los actores fueron: Victoria Almeida, Leonor Manso, Rubén Stella y Sergio Surraco.

FUENTES

Alfonsina Storni. Cronología 1927 – 1938. En: Centro Virtual Cervantes.

Storni, Alfonsina. Antología poética. Buenos Aires: Centro Editor de América Latina, 1980.

EN:

Voy a dormir. A 73 años de la muerte de Alfonsina Storni

Hoy se cumplen 73 años de la muerte de Alfonsina Storni, cuando en la madrugada del 25 de octubre de 1938 se arrojó al mar, desde un sector de La Perla, en la costa de la ciudad de Mar del Plata.

Luego la leyenda en torno a su muerte y al misterio de la poeta dirá que entró caminando al mar muy lentamente.

En el prólogo de la Antología Poética publicada en 1980 por el Centro Editor de América Latina, Alejandro Fontenla cita a Gabriela Mistral quien -en un fragmento de su artículo publicado en el Mercurio de Chile, en 1926- dice de Alfonsina:

“(…) Profunda cuando quiere, sin trascendentalismos; profunda porque ha sufrido y lleva como pocas la cavadura de la vida. Alegre, sin esa alegría de tapiz coloreado de las gentes excesivas; con una alegría elegante, hecha de juego. Muy atenta a quien está a su lado, con una atención hecha de pura inteligencia, pero que es una forma de afecto. Informada como pocas criaturas de la vida, dando el comentario oportuno de las cosas más diversas, mujer de gran ciudad que ha pasado tocándolo todo e incorporándoselo. Alfonsina es de los que conocen por la mente tanto como por la sensibilidad, cosa muy latina. Sencilla, y hay que repetir que con una sencillez también elegante, pues andan ahora muchas sencilleces desgarbadas que empalagan tanto como el preciosismo, su enemigo. Una ausencia igual de ingenuidad y pedantería. Una seguridad de sí misma que en ningún momento se vuelve alarde”.

Cinco días antes de su muerte, Alfonsina escribió Voy a dormir. El poema fue publicado por el diario La Nación el día de su muerte, junto a su necrología. Tal como se hace referencia en la antología del CEAL, se lo considera unánimemente uno de los más bellos y estremecedores testamentos poéticos:

Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera;
una constelación; la que te guste;
todas son buenas; bájala un poquito.

Déjame sola: oyes romper los brotes…
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases

para que olvides… Gracias. Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido…

Alfonsina Storni

En la voz de Omar Cerasuolo

FUENTE

Storni, Alfonsina. Antología poética. Buenos Aires: Centro Editor de América Latina, 1980